Los centros formativos no tienen vacaciones. Preparar oposiciones es una tarea que se lleva haciendo todo el año. La administración no convoca exámenes durante la época estival, pero si lo hace, a principios de septiembre en procesos selectivos abiertos o convocados.
Los opositores, conscientes de ello, no pierden la guardia y se ponen las pilas a pesar del calor y de las tentaciones que tiene el verano. Tomar el sol, ir a la playa o la piscina, salir a tomar un refresco con los amigos, o irse de viaje, son algunas de las tentaciones a las que los opositores tienen que hacer frente.
Con calor, el estudio se hace más pesado. El cuerpo rinde menos y es más fácil perder
Levantarte temprano y estudiar las primeras horas del día es una solución viable. Podemos levantarnos a las 7.30 de la mañana, comenzar a estudiar a las 8.00 hasta las 10.30 y luego invertir el resto de mañana en hacer esquemas y resúmenes de lo aprendido las horas anteriores.
Las tardes pueden tomarse libres para desconectar del estudio diario, siempre y cuando, el tiempo que dediquemos a estudiar se aproveche al máximo.
Cuando el sol cae, el calor va disminuyendo, por lo que repasar o aprender nuevos conceptos por la noche durante un par de horas es más que recomendable.
Sacrificio, constancia y tesón tienen que ser las claves para que las oposiciones no se apoderen de ti y consigas pasar el verano de la mejor manera posible.
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