Compaginar la preparación de oposiciones con un trabajo de verano no es incompatible. En estas fechas veraniegas, suele haber más demanda en las ofertas de empleo. Trabajar en verano para sacarnos un poco de dinero y sobrevivir el resto del año mientras opositamos, se convierte en algo habitual entre quienes opositan.
Socorristas, camareros, repartidores de pizza o dependientes son algunos de los trabajos más demandados en esta época estival.
Con una buena planificación, unos horarios prefijados y un método de estudio adquirido, preparar oposiciones y trabajar al mismo tiempo ya no es tan complicado.
Bien por las mañanas o por las tardes, debemos seguir estudiando. Es normal que nuestro ritmo disminuya, que estudiemos seis horas al día en vez de ocho, pero si aprovechamos bien el tiempo y sabemos organizarnos y seguir una planificación podemos obtener muy buenos resultados y asimilar los temas con poco esfuerzo.
El resto de horas del día que no dediquemos a estudiar, podemos compaginarlo con un trabajo a media jornada y con nuestra vida personal. No todo tiene que ser trabajo y estudios, de vez en cuando es bueno desconectar y salir a airearse un rato, no sienta mal a nadie.
Un opositor no debe vivir solo para estudiar, debe tener vida más allá de los libros.

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