Marzo 2010

Está navegando el archivo del mes de Marzo 2010.

Las pruebas de una oposición, son limpias sin trampa ni cartón. Sin embargo, a pesar de que el procedimiento es lo más legal posible a veces hay casos en los que los opositores se revelan.

Esto ha ocurrido en Aragón, en las últimas pruebas a celador. Según he podido leer en la prensa local, un grupo de opositores, aseguran haber recogido un centenar de firmas para impugnar alrededor de veinte preguntas del examen.

impugnar preguntas

La impugnación de las preguntas en una convocatoria de un organismo público, en este caso, el SALUD, se realiza de la misma manera que cualquier otro acto administrativo. Mediante un escrito predeterminado, las personas que quieren impugnar interponen un recurso a la administración pública, y luego ella determinará a qué persona debe llegarle. El procedimiento lleva un tiempo y en ocasiones puede llegar a la jurisdicción contenciosa-administrativa.

Los opositores están en su derecho de impugnar si no están de acuerdo con el examen que les han puesto. El contenido del examen puede no ajustarse al temario, o ser demasiado complejo para el tipo de oposición, es en estos casos cuando los opositores unen fuerzas y hacen una reclamación colectiva.

El caso de estos opositores no es un hecho aislado, en la prensa constantemente aparecen revuelos entorno a determinados procesos de oposición. Como dice el refrán… “Cuando el río suena, agua lleva”.

Trabajar en la administración pública es un caramelo muy jugoso que todos quieren saborear. Los opositores ya no son únicamente jóvenes o personas desempleadas sino que también se apuntan al carro personas más maduras que trabajan en la empresa privada y quieren mejorar su calidad de vida.

Un caso que ha llamado la atención, y que ha salido en los medios de comunicación, ha sido la de un ex preso que aprobó las oposiciones a funcionario de prisiones y que actualmente está realizando prácticas en la cárcel en la que estuvo como recluso.

oposiciones prisiones

“La historia de este recluso insertado en la sociedad es curiosa. Es un ejemplo de superación y tesón por salir adelante. Fue condenado por un asunto de drogas y al poco tiempo fue puesto en libertad. Durante su estancia en la cárcel comprobó el trabajo que realizaban los funcionarios de prisiones y decidió echarle ganas y prepararse las oposiciones de prisiones.

Se presentó a la última convocatoria y aprobó. Actualmente esta realizando las prácticas que su oposición exige antes de tomar posesión del puesto.”

Con la normativa en la mano, tener antecedentes penales no implica que no puedas desempeñar un puesto de funcionario.

Así que si quieres ser uno más en la administración pública con dedicación y esfuerzo puedes conseguirlo.

Ante un concurso-oposición el opositor rasca puntos de donde sea. Cursillos de informática, idiomas, cursos ofrecidos por algún sindicato, años trabajados en la administración o cursos específicos del temario de la oposición a la que te presentas, son algunos de los méritos que los opositores alegan ante un concurso-oposición.

El opositor sabe que para conseguir puntos ha de hacer todos los cursos posibles. Hay mucha competencia y unas décimas más en la nota final son más que suficientes para hacerse con el puesto.

Nos gastamos un dineral en hacer cursillos de informática, igual no nos sirven para mucho porque ya sabemos apagar o encender un ordenador, pero son importantes de cara a la oposición y eso es razón más que suficiente para hacerlos.

puntos oposiciones

Apuntarnos a la escuela de idiomas a estudiar inglés, suele ser otro hábito de los opositores. Sabemos que tener conocimientos de inglés es importante para comunicarnos cuando viajamos al extranjero o viene bien por motivos laborales, pero sin duda, lo que más nos motiva, es que al notificar que estamos estudiando en la escuela de idiomas puntúa en las oposiciones.

Trabajar como interino en la administración pública es otra de las cosas que nos da puntos en un concurso-oposición. No es de extrañar que queramos aprobar al menos, el primer examen. De esta manera, formaremos parte de una bolsa de empleo y podremos trabajar como interinos en la administración cada vez que se necesite personal. Nos gustará más o menos, pero aunque tengamos que ir a trabajar a un pueblo o a la misma Conchinchina no ponemos ninguna resistencia porque cuanto más tiempo trabajemos en la administración más méritos tendremos luego.

Los cursos realizados por los sindicatos suelen ser gratuitos o subvencionados. Debemos tenerlos en cuenta si necesitamos rascar algún punto.

Recordad, que si estáis opositando para educación puntúa el redactar un libro y publicarlo. Por raro que parezca es algo que parece que se tiene en cuenta. Así que ya sabéis a escribir algo con chicha e intentar publicarlo; eso también lo valoran.

Con toda esta información podéis sacar vuestras propias conclusiones.

« Older entries § Newer entries »