Llega un momento en que los estudios nos saturan, la tensión acumulada durante meses sale y necesitamos tomarnos un respiro.
Es normal que tengamos momentos de bajón, nos podemos sentir desmotivados pero tenemos que ponerle al buen tiempo buena cara y no tirar la toalla.
Opositar no es fácil, requiere tesón y constancia; como hemos comentado en más de una ocasión. Tenemos que sacrificar ciertas pacerlas de nuestra vida (en determinados momentos) si queremos conseguir llegar a la meta. En el camino encontramos baches, obstáculos que debemos superar para llegar al final.

Lo más aconsejable es que cuando estemos saturados y veamos que no podemos más, nos tomemos un respiro. Un fin de semana al mes, no estaría mal, desconectaremos de la rutina diaria y cogeremos los libros con más ímpetu.
Nuestro consejo es que os planifiquéis bien el tiempo. Los opositores debéis ser conscientes de la importancia que tiene llevar una buena planificación y en ella se deberá recoger los descansos pertinentes. Con una buena programación y un horario adaptado a vuestro ritmo de vida, superar con éxito una oposición será mucho más sencillo.
No toquéis fondo ni crispéis vuestros nervios. Un descanso de vez en cuando es beneficioso para todos.


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