Un reto: trabajo y oposiciones

Algunos opositores, por circunstancias de la vida, no llegan a fin de mes, y se plantean buscar un trabajo temporal. ¿Posponen la oposición?, ¿dejan de preparar oposiciones? la respuesta es muy sencilla: compaginar un trabajo y opositar. Nunca se debe abandonar la oposición.

Existen trabajos como dependienta, niñera, recepcionista, camarero, personal de limpieza,… que requieren unas pocas horas en ciertos días concretos de la semana. Es cuestión de planificarte, realizarte un horario y adaptarte las horas de estudio a las horas de trabajo, sin olvidar tu tiempo de descanso y de ocio; si no estás descansado, no rendirás estudiando.

oposiciones y trabajo

El gran problema de compaginarlo es el estrés; puede llegar un momento que te veas en un trabajo que no te habías imaginado para ti durante mucho tiempo; pero siempre tienes que pensar en lo que aspiras. La motivación para continuar tiene que ser tu trabajo final, tu puesto de funcionario.

Hay una gran ventaja de compaginar oposiciones y trabajo, a parte del dinero disponible a fin de mes, es el contacto con la gente, es una forma de no desconectar del mundo exterior; una forma de desconectar de la oposición y concentrarte en otra cosa. Vas a trabajar, al llegar a casa estás más fresco y te pones a estudiar con más ganas.

Lo que nunca hay que olvidar es tu meta final: aprobar tu oposición. Tienes que seguir tu planificación y no acomodarte con el dinero extra. De hecho, es aconsejable que en las fechas próximas del examen te despidas del trabajo y te concentres cien por cien en tu oposición.
¡Es tu último empujón para conseguir tu plaza!

Eso, lo importante es llegar a chupar del bote, cobrar a fin de mes por no hacer nada.
Que a nadie se le ocurra ser emprendedor, eso es para los perdedores.