Octubre 2008

Está navegando el archivo del mes de Octubre 2008.

Los países anglosajones Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido, celebran esta fiesta disfrazándose para la ocasión y paseando por las calles pronunciando la frase “truco o trato”.

Esta fiesta de la cultura céltica es celebrada cada vez más por los países occidentales y España no iba a ser menos.

En el fin de semana de Halloween conocido como “todos los santos” se celebran fiestas de disfraces en el que los más atrevidos intentan convertirse por un día en criaturas míticas del mundo del terror. Cualquier disfraz que de miedo o que asuste es válido para pasar un rato divertido.

halloween

Seguro que muchos de vosotros conocéis el origen de esta fiesta y os vienen a la cabeza imágenes de niños americanos disfrazados de duendes, demonios, criaturas de terror… correteando por las calles y llamando a las puertas pidiendo “truco o trato”, de manera que, si el que abre la puerta no les da un presente (bien sean caramelos o dinero) sufrirán una pequeña broma por parte de estos niños. La broma consiste en arrojar huevos o espuma de afeitar en su puerta.

Esta fiesta ha llegado hasta nuestros días, en parte por, el enorme despliegue comercial de la publicidad que el cine estadounidense nos ha transmitido en sus películas.

Leyendas acerca de esta festividad, existen muchas y muy variadas. Según he leído en portales especializados cuentan que en la noche de “Halloween”, la puerta que separa al mundo de los vivos del más allá se abre y los espíritus difuntos hacen una procesión en los pueblos en los que vivían. Los espíritus visitan las casas de sus familiares y en recuerdo de ellos se coloca una vela en la ventana de la casa de cada difunto. Leyendas e historias acerca de esta festividad no faltan.

Si queremos pasar un fin de semana diferente, te animo a colgar los libros por un día, salir de la rutina diaria y convertirnos por un día, en niña del exorcista, Frankenstein, el Conde Drácula o Lucifer.

El examen de desarrollo es un tipo de prueba que se da en muchos procesos de selección como es el caso de las oposiciones.

Consiste como su propio nombre indica en desarrollar una serie de preguntas en detalle. En él demostramos nuestros conocimientos sobre un tema de manera desarrollada partiendo de un esquema previo.

Aunque en este tipo de pruebas es conveniente explicar con detalle el tema propuesto como pregunta de examen, no es necesario meter “paja” e intentar “adornar con florituras nuestra pregunta”. Nuestra recomendación es que partáis de un esquema base y a partir de él desarrolléis el tema.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el tiempo total de examen que tenemos. Debemos distribuirlo bien y tener presente de cuantos minutos necesitamos para cada pregunta; de cuento podemos invertir en ellas.

examen1

En el caso que dispongamos de poco tiempo ante una prueba de desarrollo, lo mejor es junto con el esquema base, realizar un resumen detallado con lo que queremos exponer, de forma que, queden recogidas las ideas principales de cada punto recogido en el esquema. De esta manera, si no nos da tiempo a completar el desarrollo, el tribunal tendrá constancia de todo lo que queríamos abarcar y por falta de tiempo no hemos podido terminar de desarrollar.

Prestar atención a la ortografía, redactar de forma sencilla y una presentación limpia y ordenada son factores claves ante cualquier examen de desarrollo.

A un tribunal no solo le interesa el contenido sino también la presentación del mismo. Daros cuenta, que el tribunal esta cansado de leer gran cantidad de exámenes por lo que si les facilitamos las cosas, siempre se tiene en cuenta en el resultado final.

Nuestra última recomendación es que una vez escrito acerca del tema que nos han pedido, es aconsejable repasar todo el examen, debemos reflexionar y ver si lo que hemos contestado es acorde con lo que nos pedían. Revisaremos también las faltas ortográficas así como aquellas expresiones que puedan llevar a una mala interpretación.

Con estos consejos, un examen de desarrollo no tendrá misterio. Ahora solo queda estudiar duro y como suele decirse… “que la suerte te acompañe”.

El objetivo de cualquier opositor es conseguir una plaza como funcionario en la administración pública. Cuando decides opositar, lo das todo, tienes clarísimo que vas a hacer todo lo que este en tu mano para aprobar.

Sin embargo, no siempre este esfuerzo se ve recompensado. Es cierto, has estudiado duro pero por “a, b o c” no has conseguido una plaza. Nuestro esfuerzo se ve recompensado cuando pasamos la barrera de ser interinos a ser personal funcionario al servicio de la administración.

estudiante grupoPara conseguir nuestro objetivo tenemos que “sudar la camiseta” no es suficiente con estudiar mucho sino que el tiempo que invirtamos sea aprovechado al cien por cien y le saquemos rendimiento.

La leyenda urbana de que “no siempre aprueban quienes se lo merecen” es cierta. Las oposiciones no seleccionan a las personas más brillantes, ni a las que mejor van a desempeñar el puesto de trabajo o aquellas que tienen interés y vocación por la profesión. Una oposición es como “un sorteo” en el que todos los participantes son un número y participan para ser ganadores del premio.

En una oposición, influyen muchos factores desde el tribunal que califica las pruebas a la suerte que se tiene el día del examen.

Para conseguir el aprobado intervienen factores como las características de la oposición (hay oposiciones más asequibles según el contenido del temario o el nivel de titulación exigido, oposiciones que se convocan un año si y otro no) hasta las capacidades y aspiraciones del futuro funcionario (fuerza de voluntad y tesón de los aspirantes).

« Older entries