Hábitos de estudio (II). El subrayado

Una técnica auxiliar del proceso de estudio y aprendizaje es el subrayado. Los temarios de una oposición son extensos y, en ocasiones, farragosos. Resulta necesario subrayar los textos para incrementar la predisposición a la atención, mejorar la lectura analítica y facilitar el repaso posterior.
Para llevar a cabo un buen subrayado, es importa utilizar bolígrafos de diferentes colores, lapiceros de colores y rotuladores fluorescentes. Como técnicas complementarias se puede hacer uso de las flechas, asteriscos o notas al margen.

El método a seguir es sencillo: se trata de subrayar lo fundamental. Puede usarse un solo color para las ideas fundamentales y otro para las secundarias, otro para los datos, etc. Puede subrayarse el texto con sentido completo o parcial, siempre subrayando las menos palabras posibles. El opositor debe tener en cuenta que debe empezar a subrayar después de la segunda lectura y que todo subrayado es personal de cada uno.