Cuando decidimos compartir piso bien por motivos laborales, de estudio o personales generalmente tenemos la misión imposible de encontrar a nuestro compañero de piso ideal.
Lo mejor es compartir piso con alguien que se encuentre en una situación parecida a la nuestra, de forma que, si nosotros estamos opositando nuestro compañero sea también opositor porque de lo contrario es más probable tener pequeños altercados.
Compartir piso no es sencillo, cada persona es un mundo, somos diferentes y tenemos nuestras particulares manías.
Podemos ser maniáticos del orden y la limpieza, vegetarianos, fumadores o no, “raritos para comer”, tacaños en los gastos de la casa… todos tenemos nuestra forma de ser y puede que viviendo juntos no seamos compatibles.
Por eso, desde el blog de opositor, queremos aportar estos pequeños consejos, debemos ser permisivos y colaborar entre todos, para que la convivencia sea lo más llevadera posible.

Para ser un compañero ideal de piso, debemos ser tolerantes con los demás. Tenemos que tener claro que no todo lo que nosotros decimos va a misa. Tenemos que tener en cuenta al compañero, ceder en determinadas ocasiones y llegar a un consenso.
Si somos demasiado ordenados y maniáticos de la limpieza, no todo el mundo tiene porque serlo. Ser radical en algo no es bueno. Debemos tener en cuenta que si nuestro compañero no es nada ordenado (allá él), si nuestro cuarto esta a nuestro gusto y el resto de la casa es habitable y está más o menos ordenado y limpio, que su cuarto parezca una jungla no tiene que afectarnos. ¿Acaso nosotros dormimos en él?
Con el tema de las comidas ocurre más o menos lo mismo. Podemos habilitar un cajón del congelador y un estante de la nevera para cada uno. No tenemos porque comer lo mismo. Cada uno es libre de comer lo que quiera. No debemos imponer nuestros gustos.
Cuando toca realizar las tareas cotidianas del hogar, hay algunas que cada uno puede hacer sin tener que tener en cuenta al otro como planchar, poner la lavadora, limpiar nuestro cuarto. Sin embargo hay otras tareas como limpiar la casa o comprar productos de uso común (productos de limpieza, gastos generales del piso) que deben hacerse conjuntamente. Lo mejor es establecer un horario, de manera que, se repartan las tareas de limpieza de las zonas comunes. Si lo seguimos no tiene porque haber ningún problema.
Los gatos comunes luz, agua, comunidad… pueden tratarse a principios de cada mes poniendo un bote común para subsanarlos. Debemos ser equilibrados en nuestros gatos comunes tan malo es derrochar energía y agua como apurar al máximo los recursos.
Convivir con otra persona requiere esfuerzo y paciencia.
¿Es necesario realizar un casting para encontrar al compañero perfecto?



Recent Comments